Pánico en la EDAR: La rebelión de los seres filamentosos

Pocos serán los que alguna vez no hayan escuchado el conocido refrán: “Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena…”, célebre cuando alguien no pone ningún cuidado para mantener las cosas en buen estado y solo se acuerda de los remedios cuando se ve en dificultades; es pues, un buen refrán para los poco previsores. La mayoría de profesionales relacionados con el campo de la explotación de estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) no deberían sorprenderse si transformamos dicho refrán de la siguiente forma: “Nadie se acuerda de los SERES FILAMENTOSOS hasta que el fango activo SE ESCAPA por nuestros decantadores secundarios”. El pánico ha llegado a nuestra EDAR, dejando de ser sostenible, elevándose así los costes de explotación: horas de personal, productos químicos, servicios externos, materiales, energía, etc. Todos en la EDAR se alteran, nos piden informes las entidades de control, necesitan solucionar el problema inmediatamente: «¡malditos seres filamentosos, ¿por qué?!»SEGUIR LEYENDO

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