Debate abierto “Problemática binomio Agua-Energía en depuración de aguas residuales”
Dos recursos esenciales para la vida como son Agua y Energía aparentemente conceptos distintos guardan una estrecha relación de simbiosis en el sector del ciclo integral del agua. Esta relación existe debido al importante papel que desempeña la energía para llevar a cabo los diferentes procesos relacionados con el uso del agua.
En el Marco Integrado de Agua y Energía, se demanda energía para extraer, transportar, distribuir, depurar y reutilizar agua (Wang, Y. D., 2009).
Concretamente en el marco de la depuración de aguas residuales, la tendencia tecnológica apunta a un incremento de la demanda energética, fruto de las cada vez mayores exigencias en la calidad de las aguas tratadas y un progresivo aumento de la población mundial lo que da lugar a un mayor volumen de agua tratada, siendo el coste energético el mayor factor de coste de explotación de las instalaciones, adquiriendo cada vez mayor relevancia en los costes asociados a la actividad industrial.
Actualmente entre el 2 y 3 % de la energía que se consume a nivel mundial es utilizada para el bombeo y tratamiento de aguas residuales tanto en poblaciones urbanas como en el sector industrial, y como se ha indicado anteriormente, esta demanda tiende a aumentar debido a distintos factores: incremento población, carga contaminante, estándares de calidad, reutilización del agua tratada. Todo ello implicará la implementación de tecnologías más intensas desde el punto de vista energético (IDAE, 2010).
Las tendencias tecnologías deben ir encaminadas a la reducción de esta demanda energética mediante una explotación sostenible de las instalaciones de tratamiento en la aplicación de medidas de mayor eficiencia y aprovechamiento energético en el proceso que permitan una optimización del rendimiento global de la depuradora, manteniendo la calidad del agua tratada bajo un control de operación económicamente viable.
El nivel de consumo de energía de la mayoría de los sistemas de agua en el mundo se podría reducir hasta un 25 % a través de la aplicación de medidas de eficiencia (Alliance to Save Energy, 2012). No obstante, a pesar de la importancia del binomio Agua- Energía en el marco de la depuración, escasos recursos han sido designados por parte de las empresas a la hora de reducir los patrones de consumo de energía, hecho que no ocurre en otros campos donde la medida de la eficiencia y de la productividad son instrumentos ampliamente utilizados para determinar la competitividad de las empresas. Diferentes autores apuntan a que el nivel de eficiencia energética en las estaciones depuradoras es bajo, así como pequeño el número de plantas que operan de forma eficiente, a pesar de que existen grandes oportunidades de ahorro y gestión en este sector.
Al entender la estrecha relación existente entre ambos elementos dentro de un sistema de tratamiento de aguas residuales, las empresas cuentan con la posibilidad de adaptar sus políticas y prácticas a fin de mejorar la eficiencia en la explotación de las mismas, lo que no sucede si se abordan ambos conceptos por separado.
Ello comprende un amplio abanico de actividades relacionadas con el uso eficiente del agua y de la energía y las sinergias resultantes de gestionar de una manera integradora y sostenible ambos recursos, obteniendo múltiples beneficios tanto económicos asociados a la reducción de costes de operación, como medioambientales por reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Así pues, la optimización energética en las instalaciones de tratamiento debe ser un proceso dinámico y constante.
Referencias Bibliográficas:
Alliance to Save Energy, 2012
IDAE; Estudio consumo energético en el sector del agua, 2010
Wang, Y. D.; Integrated Policy and Planning for Water and Energy. Universities Council on Water Resources Journal of Contemporary Water Research & Educación, August 2009

